De Greek Flavours
Vivimos en un mundo lleno de "ruido" nutricional. Nos dicen que contemos macronutrientes, que compremos suplementos costosos y que tratemos la comida como una ecuación matemática que hay que resolver.
Pero en el fondo, la salud no es un problema de matemáticas. Es una relación con la naturaleza.
Bienvenido al Reset Griego Mediterráneo Original. Esta no es una "dieta de moda" pensada para los propósitos de Año Nuevo que abandonarás en febrero. Esta es una costumbre "evergreen": un retorno a los orígenes de uno de los estilos de vida más estudiados y longevos del mundo.
Ya sea un martes de noviembre o un domingo de julio, el mejor momento para empezar es ahora.
Índice de Contenidos
¿Por qué este reset? ¿Por qué ahora?
La dieta occidental moderna ha confundido nuestra biología. Los aceites vegetales industriales (aceites de semillas procesados), los azúcares añadidos y los sabores artificiales hiperpalatables han alterado nuestras señales metabólicas. Nos sentimos cansados, perpetuamente hambrientos y nunca estamos satisfechos con nuestra imagen.
Este Reset está concebido para eliminar el ruido. Al volver a la auténtica forma de comer griega — basada en cereales integrales, hierbas silvestres (horta), lácteos de oveja y aceite de oliva con alto contenido fenólico — hacemos mucho más que perder peso. Reducimos la inflamación, reequilibramos el microbioma intestinal y restauramos la correcta funcionalidad metabólica.
El Objetivo: este es un manifiesto para la abundancia, no para la privación.
Parte I: La Filosofía y las 10 Reglas
Para resetear tu cuerpo, primero debes resetear tu mentalidad. Durante los próximos 30 días, dejamos de contar calorías y empezamos a contar nutrientes. Dejamos de comer con prisas y empezamos a sentarnos a la mesa.
Aquí tienes los 10 Pilares del Reset Griego:
- Sólo Oro Líquido: elimina todos los aceites de semillas industriales (colza, girasol, soja). Usamos exclusivamente Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE): para cocinar, aliñar y terminar platos.
- Nada de Polvos Blancos: cero azúcar añadido y cero harina de trigo refinada. Si necesitas dulzor, usa miel cruda. Si necesitas pan, usa biscotes de cebada integrales (paximadia).
- Las verduras son protagonistas: en Grecia, las verduras son un plato principal (Ladera), no una guarnición. Apunta a 300g de verduras al día.
- Oveja y cabra mejor que vaca: damos prioridad a las proteínas A2 presentes en los lácteos de oveja y cabra (Feta, yogur) frente a los lácteos de vaca A1, a menudo más inflamatorios.
- Legumbres 3 veces por semana: alubias, lentejas y garbanzos son tu fuente primaria de combustible. Son la "carne de los pobres" y el secreto de la longevidad.
- Cómete el mar Mediterráneo: pescado azul pequeño (sardinas, anchoas) o pescado blanco salvaje (no de piscifactoría) dos veces por semana.
- Hierbas Silvestres (Horta): las verduras amargas son esenciales para el apoyo del hígado. Cómelas a menudo, hervidas y aliñadas con limón y aceite.
- Come con el Sol: intenta terminar tu última comida antes de las 19:00. Dale un respiro a tu digestión mientras duermes.
- Muévete como un pastor: no hacemos "ejercicio" para castigarnos. Caminamos todos los días. El movimiento de baja intensidad es fundamental.
- Siga-Siga (Poco a Poco): el estrés es inflamatorio. Come despacio. Mastica bien. Nunca comas de pie.
Parte II: El Estándar de los Ingredientes (El Ingrediente Secreto)
La Dieta Mediterránea Griega es tan eficaz como la calidad de sus ingredientes. No puedes obtener los beneficios de las Zonas Azules comiendo imitaciones procesadas que encuentras en muchos supermercados.
Aquí tienes tu guía para hacer la compra como una abuela griega (Yiayia).
1. Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
La Piedra Angular. El aceite AOVE no es un condimento; es un grupo alimenticio.
- El Estándar: debe estar etiquetado como "Virgen Extra" y "Extracción en Frío".
- La Prueba del Picor: buscamos un aceite con alto contenido fenólico. Estos aceites son ricos en oleocantal, un antiinflamatorio natural. Cuando lo tragas crudo, debería "picar" en la garganta y darte ganas de toser. Ese ardor es la medicina.
- Uso: usa el aceite de la cosecha anterior para cocinar y el de la nueva cosecha (Agoureleo) para aliñar en crudo.
2. El Protocolo del Yogur
La Central Probiótica. La mayoría de los yogures "estilo griego" del supermercado son solo postres lácteos azucarados con espesantes. Para el Reset, tienes dos opciones auténticas:
- Yogur Colado (Straggisto): es el yogur al que se le ha retirado el suero de forma natural. Debe ser lo suficientemente denso para sostener una cuchara en vertical. Ingredientes: solo leche y fermentos. Nada de espesantes (pectina, almidón, leche en polvo).
- Yogur Tradicional (Paradosiako): generalmente vendido en tarros de barro o plástico, hecho principalmente con leche de oveja. La leche de cabra y de oveja resulta más digestiva que la de vaca gracias a grasas más fácilmente asimilables y proteínas que forman una cuajada más blanda, haciendo la digestión más ligera y rápida. No está homogeneizado, lo que significa que forma una gruesa piel o costra (petsa) en la superficie. Esta piel es pura grasa saludable y sabor: ¡nunca la tires!
Nota: compra siempre Entero (Full Fat, 5% - 10%). El yogur desnatado (0% grasa) eleva la insulina y podría impedir la absorción de las vitaminas A y D.
3. Feta: La Reina de la Mesa
No aceptes imitaciones.
- La Ley: el verdadero Feta es DOP (Denominación de Origen Protegida) y debe ser producido en Grecia.
- La Composición: es rigurosamente 70% leche de oveja y 30% leche de cabra.
- La Trampa: nunca compres "Queso para ensalada", "Tipo Feta" o quesos blancos hechos con leche de vaca. Carecen de los beneficios para el microbioma y del perfil aromático correcto.
- Conservación: compra siempre el feta en salmuera, o ponlo en salmuera una vez abierto (agua y sal marina) para mantenerlo húmedo y fresco.
4. La Matriz de los Quesos
Diversifica tu ingesta de bacterias mirando más allá del Feta:
| Tipo de Queso | Nombre | Perfil | Uso |
|---|---|---|---|
| Duro / Curado | Graviera | Dulce, notas de nuez. | Rallado sobre pasta; snack. |
| Salado / Duro | Kefalotyri | Picante, salado, firme. | Frito (Saganaki) o rallado. |
| Blando / Fresco | Myzithra | Similar al requesón pero más ligero. | Desayuno con miel. |
5. Legumbres (Ospria)
El Secreto de la Longevidad.
- Gigantes: judías blancas gigantes (judiones). Carnosas y saciantes.
- Fakes (Lentejas): ricas en hierro, cocción rápida.
- Fava Griega: guisantes amarillos partidos (almorta), reducidos a un puré similar al hummus.
La Regla: compra legumbres secas cuando sea posible. Ponerlas en remojo durante la noche reduce las lectinas y mejora la digestibilidad.
Parte III: El Viaje de 30 Días
No se trata de un cambio brusco, sino de un camino gradual. Los próximos 30 días pueden vivirse como una progresión natural, en la que el cuerpo se adapta paso a paso a nuevos hábitos.
- Días 1–3: Fase de Aligeramiento. Un momento inicial para reducir los excesos, en particular azúcares y alimentos más pesados. Se pueden priorizar verduras, sopas ligeras e infusiones, posponiendo temporalmente los lácteos.
- Días 4–10: Fase de Reinicio. En esta fase se puede empezar a reintroducir gradualmente alimentos más estructurados, como alimentos fermentados (por ejemplo yogur y aceitunas), legumbres sencillas y caldos, siempre escuchando las propias sensaciones.
- Días 11–20: Fase de Equilibrio. Es el momento en que la alimentación puede volverse más completa, incluyendo grasas buenas (como feta y frutos secos), carbohidratos complejos (como los biscotes de cebada) y pescado, para sostener la energía y la vitalidad.
- Días 21–30: Fase de Conciencia. Quien lo desee puede experimentar formas ligeras de ayuno intermitente y redescubrir el placer de una comida agradable semanal, como el tradicional "Banquete del Domingo".
Este camino no es una cura ni un protocolo rígido, sino una propuesta de estilo de vida flexible, para adaptar a tus propias necesidades, a tu ritmo y, si es necesario, integrando el apoyo de un profesional.
Parte IV: Más allá del Día 30
Este camino no nace para convertirse en una regla rígida a seguir para siempre, sino para ayudarte a construir hábitos sólidos y sostenibles, capaces de acompañarte en el tiempo con naturalidad.
Después del día 30, puede ser útil inspirarse en una Regla del 90/10:
- 90% del tiempo, podemos seguir eligiendo alimentos sencillos, auténticos y en línea con las 10 Reglas, poniendo en el centro el respeto por nuestro cuerpo.
- 10% del tiempo, hay espacio para la vida que sucede: viajes, fiestas, bodas, un trozo de tarta, un brindis de más.
El punto no es la perfección, sino el equilibrio. Y el equilibrio funciona mejor cuando no va acompañado del sentimiento de culpa — que a menudo pesa más que la propia comida.
¿Estás listo para el reset? Empecemos.
Yamas por una nueva vida.





